Reina de Espadas
verdad sin venda · independencia · sabiduría afilada

La reina alza la espada y abre la mano. Verdad sin crueldad, límites sin disculpa, un duelo vuelto claridad.
Invertida, cae distinto: La frialdad como armadura. La lengua afilada más allá de lo justo.
Para el corazón: Di la verdad limpia y exígela de vuelta. El sentimiento no la reemplaza.
Para el pan y la moneda: Decide con pruebas. En este asunto figura un juez agudo y justo.
Para el camino que viene: Corta lo falso con ternura. La claridad también es una forma de amor.
Una carta en una página es una palabra, niña. Una carta que saca tu propia mano es una frase. Hay una diferencia.
Cada amanecer una carta espera boca abajo en mi mesa — ven a voltear la tuya. O trae a las cartas una pregunta entera: la mesa está ahí.