Cuatro de Oros
aferrarse · seguridad · posesividad

Monedas apretadas al pecho, bajo los pies, sobre la corona: seguridad a fuerza de puño cerrado. A salvo, sí — y clavado en el sitio.
Invertida, cae distinto: El puño se afloja: vuelve la generosidad, o se escapa el control.
Para el corazón: Sujetar a la persona como a una moneda: una seguridad que ahoga.
Para el pan y la moneda: Guardar es de sabios; atesorar sin soltar te cierra la próxima inversión.
Para el camino que viene: Lo que no puedes soltar te posee a ti: sostén con la palma abierta.
Una carta en una página es una palabra, niña. Una carta que saca tu propia mano es una frase. Hay una diferencia.
Cada amanecer una carta espera boca abajo en mi mesa — ven a voltear la tuya. O trae a las cartas una pregunta entera: la mesa está ahí.