Dos de Oros
malabares · equilibrio · adaptación

Dos monedas bailan en un hilo sin fin mientras los barcos cabalgan las olas: equilibrio que se dobla sin quebrarse entre tantas demandas.
Invertida, cae distinto: Demasiadas monedas en el aire; algo está por caer — elige tú qué.
Para el corazón: La atención repartida; el vínculo también pide su moneda, su hora apartada del día.
Para el pan y la moneda: Lleva los malabares con honradez: pon orden, y si algo cae, que sea porque tú lo soltaste.
Para el camino que viene: El equilibrio es danza, no estatua: sigue moviéndote.
Una carta en una página es una palabra, niña. Una carta que saca tu propia mano es una frase. Hay una diferencia.
Cada amanecer una carta espera boca abajo en mi mesa — ven a voltear la tuya. O trae a las cartas una pregunta entera: la mesa está ahí.