La Emperatriz
abundancia · cuidado · fertilidad · crecimiento

Fruto maduro y manos que cuidan. Lo que se cría con amor, crece; el abrigo, la belleza y el cuerpo merecen su atención.
Invertida, cae distinto: Agotarse de tanto dar, la fuente creadora seca, o descuidarte tú mientras das de comer a otros.
Para el corazón: El calor se hace hondo; el vínculo entra en una estación fértil y generosa.
Para el pan y la moneda: Los proyectos dan fruto; el crecimiento viene de la paciencia, no de la fuerza.
Para el camino que viene: Alimenta antes de exigir cosecha. Y aliméntate también a ti.
Una carta en una página es una palabra, niña. Una carta que saca tu propia mano es una frase. Hay una diferencia.
Cada amanecer una carta espera boca abajo en mi mesa — ven a voltear la tuya. O trae a las cartas una pregunta entera: la mesa está ahí.