Cuatro de Copas
desgana · volver a mirar · oferta no vista

Brazos cruzados ante tres copas, y una cuarta que se ofrece. El cansancio no te deja ver el regalo.
Invertida, cae distinto: Te sacudes la desgana. Al fin ves la copa que te ofrecían.
Para el corazón: El corazón se retira. Mira otra vez lo que te ofrecen antes de decir que no es nada.
Para el pan y la moneda: Aburrimiento con la copa de siempre. La oferta nueva merece una mirada.
Para el camino que viene: El descontento es un recado. Léelo, no te ahogues en él.
Una carta en una página es una palabra, niña. Una carta que saca tu propia mano es una frase. Hay una diferencia.
Cada amanecer una carta espera boca abajo en mi mesa — ven a voltear la tuya. O trae a las cartas una pregunta entera: la mesa está ahí.